Atendiendo  criterios de densidad de plantación, se puede hablar de olivar intensivo cuando existen entre 200 y 800 plantas/ha y de olivar superintensivo cuando es superior. Por lo general, estos olivares corresponden a nuevas plantaciones relativamente jóvenes con una mejor adaptación para la mecanización de la recolección con olivos de un sólo pie y marcos reducidos. El olivar intensivo supone el 22 % del olivar español.